sábado, 26 de octubre de 2013

EL FUERO MILITAR: VUELVE Y JUEGA


 
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, radicará ante el Congreso un proyecto de ley ordinaria para crear el Fondo de Defensa, sin tocar la Carta Fundamental,  luego del descalabro sufrido en la Corte Constitucional, al ser declarado inexequible por vicios de trámite el Fuero Penal Militar.
 
Esa iniciativa, cuestionada por las organizaciones de derechos humanos, por los tribunales internacionales de justicia y por la Organización de las Naciones Unidas, además de importantes sectores políticos y sociales del país, pone contra la pared al gobierno en momentos en que atraviesa por una difícil situación generada por las conversaciones de paz en La Habana.
 
El Acto Legislativo 02 de 2012 planteaba que con excepción del genocidio, los crímenes de lesa humanidad y la desaparición, todas las demás infracciones al derecho humanitario cometidas por militares o policías serían conocidas exclusivamente por la justicia militar. De esa manera los mal llamados “falsos positivos”, las torturas o los hechos de violencia sexual cometidos en operaciones de la Fuerza Pública corresponderían entonces a la justicia militar.
 
Sin embargo la Corte no tocó la esencia misma de la norma y se basó sólo en la parte facilista del problema. Es decir, se pronunció en torno a la cuestión reglamentaria para no entrar en enfrentamientos profundos con el Ejecutivo, que intentará ahora, con la ayuda de los presidentes de Senado y Cámara que se devuelva la iniciativa y se subsane la falla procedimental.
 
Es innegable que la falta de experiencia política del ministro Pinzón, que casó más de una pelea con los congresistas de la oposición en desarrollo de los debates del proyecto, la terquedad del Gobierno por hacerle caso a sus críticos de la extrema derecha y la débil defensa asumida por los representantes y senadores de la unidad nacional, dieron al traste con dos años de trabajo por brindarle seguridad jurídica a las Fuerzas Militares.
 
Como consecuencia de la caída del fuero, los miembros de las fuerzas militares quedaron –al menos por ahora- sometidos al régimen existente en el artículo 221 de la Constitución Nacional.
 
La idea con el nuevo proyecto que tiene mensaje de urgencia del Gobierno, que crea el Fondo de Defensa para los Militares, es que los uniformados puedan defenderse técnica y eficientemente en las investigaciones que les adelanten por actos del servicio.
 
El proyecto de ley, es un recurso de emergencia del Gobierno que le permitiría obtener resultados este mismo año, dependiendo de la celeridad que se le imprima en el Congreso, pues revivir la iniciativa equivaldría a partir de ceros y requeriría de dos vueltas en legislaturas distintas, por lo cual es casi imposible que pueda ser aprobado por Senado y Cámara, en primera vuelta sin  ahogarse, en las sesiones que restan de este año.
 
El fondo solo operaría para aquellos procesados por operaciones militares. Así, no habrá defensa, con cargo al Estado, de los acusados por delitos comunes como narcotráfico, hurtos, abusos sexuales, etc. ¿Cuánto desgaste se habría evitado si se hubiera atendido a la crítica de los expertos nacionales y extranjeros?
 
Vale la pena hacer notar que quienes demandaron por fallas de procedimiento la norma, fueron los representantes Rodrigo Rivera (liberal); Iván Cepeda y Germán Navas Talero (Polo); Ángela Robledo (P. Verde) y la senadora Gloria Inés Ramírez (P. Comunista), que habrían podido advertir a la corporación de la omisión en el reglamento.
 
Ellos –los cinco congresistas-, prefirieron aprovechar la ocasión de tumbar la norma, alegando que la Comisión Primera, cuando aprobó la iniciativa, lo hizo sesionando en simultaneidad con la plenaria de la corporación, lo cual está prohibido. De otra manera, muy seguramente el acto legislativo habría sido acogido sin problemas por la Corte Constitucional.
 
 Queda la experiencia para el ejecutivo y el legislativo, que normas de tanta importancia no pueden aprobarse a la ligera sin antes ser socializadas y menos de manera atropellada, como muy comúnmente suele hacerse en nuestro Congreso Nacional.
 
Pero lo más importante es que el gobierno y sus aliados deben actuar con la razón y no con el deseo y el corazón.
 
 

1 comentario:

  1. Si algo se ha visto de todos los gobiernos, es q hacen las leyes sin importar si atropellan al pueblo mismo, solo les interesa q se aprueben prontamente de manera q los beneficios salgan rapidito para propios o para terceros. En cuanto al fuero, estoy de acuerdo con q se callera porque el riesgo de impunidad frente a los excesos historicos q ha tenido la fuerza pública es muy alto y con la caida del fuero se evita al menos temporalmente esto.

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